Todo por un premio: El fenómeno de las convenciones



Convenciones de tatuadores en Colombia… son pocas las que puntean la lista de las mas concurridas
y sólidas del país, y aun así hay convenciones por doquier. ¿Que esta pasando?

Durante 2017 se cancelaron mas de 3 eventos de tatuadores en Bogotá donde intervino la secretaria
de salud y la alcaldía, exigiendo los permisos de ley como Pulep, bomberos, permisos de suelo entre
otros, en el 2018 ya han tenido que aplazar y cambiar de locación otras tantas, algunas simplemente
desaparecieron del cartel, por los menos a nivel Bogotá. ¿Se tratan simples controles de parte del
estado? ¿Denuncias por parte de la ciudadanía? ¿Competencia entre empresarios? Sin importar
las razones, donde se hace presenta el estado, se obliga a los organizadores a mejorar sus
estándares y brindar mayores garantías a sus expositores e invitados.

En algunas se ha notado el esfuerzo por parte de los empresarios, mejorando los estándares de
organización, calidad del evento y presentaciones, mientras que en otras el desdén y el descuido
saltan a la vista, detalles como botellas en vez de guardianes, panelearía armada a
deshoras, falta de publicidad, retardos y sobrecostos en las entradas.

Aproximadamente 30 convenciones al año a nivel nacional, es decir 2 al mes distribuidas en diferentes
ciudades el país, hacen que el ambiente de convenciones en Colombia se sienta saturado con respecto
al mercado, tanto en los tatuadores como los expositores, distribuidores, publico en general e invitados.

Si observamos ferias tan importantes como la del libro, el hogar o la estética y cosmetología se reducen
a 2 anuales, lo que da para pensar que el mercado de las convenciones no da para tanto, sumándole a
esto los altibajos de la economía, teniendo en cuenta los costos de un stand,
la publicidad, la infraestructura, los viáticos y los gastos ocasionales.

Todo por un premio… En el caso de los artistas el asistir a una convención y obtener
algún lugar dentro de la premiación, representa reconocimiento en el gremio y
afianzar en si mismo que son buenos,que tienen talento y que se pueden superar, en
pocas palabras podría verse como una cuestión de ego.
Sin embargo se ha visto en los eventos, visitantes buscando un artista disponible y todos están
ocupados compitiendo, situación que pone en desventaja al evento con respecto al público asistente.

Por parte de los distribuidores, asistir a estas convenciones los beneficia en posicionar sus marcas,
mostrar su negocio e incrementar las ventas, sin embargo han entrado la dudas con respecto a la
asistencia a algunos eventos pues incurren en gastos elevados y con una indiscriminada
competencia, que bien merece un filtro ético por parte de los organizadores.

Del lado de los asistentes, esperan una locación digna, cercana, de fácil acceso y organizada, con
eventos novedosos y atractivos, con el costo de boletería justo que
amerite el gasto. Muchas personas asisten con el animo de realizarse
un tatuaje por lo cual esperan artistas de excelente calidad y disponibles para tatuar.

Se torna redundante para el publico en general, el espectáculo que pueda brindar el arte del tatuaje
cuando se centra en artistas realizando piezas extensas una y otra vez en
cada convención , es importante proponer una escena siempre dinámica y con
espectáculos e invitados llamativos para todos los participantes.

El organizador, en este orden de ideas, es el encargado suplir las expectativas de los diferentes
actores del evento, desde el publico, artistas, invitados nacionales e
internacionales además de gestionar permisos legales, premiaciones y filtrar distribuidores.

Con la situación puesta sobre la mesa, las dudas con respecto al desastre de asistencia en muchas
convenciones saltan a la vista y queda en el tintero analizar asuntos relacionados con el nivel de eventos
que se están presentando, si bien los expositores han sido pacientes e insisten en hacerse notar en el
gremio asistiendo a convenciones con fallas serias de organización, el publico que asiste a las
convenciones parece haber perdido interés en el tema y esto se ha
notado en el descalabro económico que han tenido algunos organizadores.

La solución esta en las manos de empresarios y expositores quienes a su vez deben poner en una
balanza el costo-beneficio que les traen estos eventos y hasta donde alimentan correctamente el
arte, cumplen con las normas de ley y entretienen al publico asistente.




Foto tomada de www.google.com de la convención de tatuadores de Barcelona 2016
por: Carmen Luna